viernes, 11 de mayo de 2012

CUCHILLOS DE TODAS LAS CLASES Y HISTORIAS


El cuchillo es cualquier borde cortante u hoja, de mano o de otro tipo, con o sin un mango. Consta de una delgada hoja, normalmente metálica, frecuentemente acabada en punta y con uno o dos lados afilados, y de un mango por el que se sujeta. Se ha usado como herramienta (como, por ejemplo, utensilio de cocina) y como arma desde la Edad de Piedra, tal y como han evidenciado las excavaciones realizadas en Olduvay, en las que pueden verse ejemplares con una antigüedad de 2 millones y medio de años.[1]

Contenido


 Materiales y construcción

Las dos partes principales de un cuchillo son el mango y la hoja. Los cuchillos son agrupados por distintos tipos, según su uso o función, y por la distribución del mango.[cita requerida]

 Hojas

La hoja es el elemento principal del cuchillo. Se elaboran hoy en día de acero inoxidable y existen versiones de cerámica. La cerámica tiene la ventaja de que no necesita ser afilada regularmente, pero su desventaja es la fragilidad, y se rompe con facilidad si se golpea (es empleada con frecuencia en la alta cocina); otro material que suele ser usado es el talonite. Antiguamente se empleaba el acero forjado, de fácil oxidación, y en la actualidad el acero inoxidable es la opción más habitual, aunque presenta la desventaja de perder su filo con facilidad, siendo necesario proceder a su afilado frecuente mediante el uso de una piedra de afilar. Los aceros más caros y de mayor prestigio internacional para las hojas de los cuchillos son los del tipo conocido como acero damasquino. Estas hojas tienen la ventaja de ser resistentes y de conservar por más tiempo el filo. En algunas ocasiones, como en los menús que sirven en los aviones, o en los restaurantes de los aeropuertos, los cuchillos que se sirven en los servicios de mesa tienen las hojas de plástico con el filo aserrado; en estos casos los cuchillos con estas características se consideran de "un sólo uso".[2]
Las hojas de los cuchillos son de formas muy diversas y por regla general responden a las especificidades para las que están diseñadas. Por ejemplo, los cuchillos con hoja de sierra se emplean en el corte de cuerdas o cartón; los hay acabados en punta fina o en punta roma, pueden tener un filo (filo y contrafilo) o dos, pueden ser de hoja flexible (cuchillo jamonero) o de hoja rígida. En algunos casos, la hoja se recubre mediante carbonitruración (con zirconio) pata evitar la corrosión.[cita requerida]

 Mangos/empuñaduras

Los mangos de los cuchillos se diseñan por regla general con ergonomía, para que se adapten a la mano y permitan estar en equilibrio cuando son sujetados, sin necesidad de hacer fuerzas innecesarias. Los mangos se elaboran con dos materiales principales: con plástico y con madera. Los más exóticos emplean otros materiales como asta de animales, huesos, o raíces de árboles. Con la llegada del siglo XX, se fueron incorporando nuevos materiales como el nylon, el Zytel, los compuestos de fibra de carbono, el G-10 y el titanio. Existen versiones de cuchillo elaborados de una sola pieza, en la que el mango y la hoja forman parte del mismo material: es el caso más habitual de los cuchillos de mesa en la cubertería y algunos de cocina.[cita requerida]
LOS TIPOS DE CUCHILLOS QUE PODEMOS ENCONTRAR ==

[editar] Cuchillos de combate

Como arma, el cuchillo ha sido adoptado universalmente como una herramienta esencial. Por ejemplo:[cita requerida]

 Cuchillos de Servicio de Mesa/Cocina

Agarre correcto del cuchillo de cocina.
En la cocina se suelen emplear (siempre junto con una tabla de cortar) diversos tipos de cuchillos para distintas funciones. La forma de la hoja es determinada por el uso para el que se le haya diseñado: para cortar carne, pan, deshuesar, cortar pescado, etc. Ejemplos de estos incluyen:[cita requerida]
Cuchillo de cocinero.
  • Cuchillo jamonero: se caracteriza por tener la hoja muy flexible, larga y fina; sirve para obtener finas lonchas de jamón o de otras viandas.
  • Cuchillo de queso: Cuchillo empleado para cortar el queso, existen versiones dependiendo de la textura del queso: blando o duro. Otra versión con la misma finalidad que se emplea en el corte de los quesos nórdicos, procedentes del norte de Europa, es el rebanador de queso.

 Cuchillos de utilidad

Se trata de un cuchillo que ofrece una utilidad específica a ciertas profesiones, algunos de ellos son:[2]

 Cuchillos tradicionales

 Mantenimiento de cuchillos

El cuchillo tiene una función específica y resulta desaconsejable emplearlo para otros usos para los cuales no está preparado; por ejemplo, es peligroso y se deteriora la hoja de un cuchillo de cocina si se emplea como abrelatas. El principal mantenimiento es su limpieza, dejando que no se acumule suciedad entre el mango y la hoja. Por esta razón, cada vez que se emplee el cuchillo se aconseja limpiar con un trapo limpio de algodón la superficie del filo; de esta forma no sólo se limpia la superficie, sino que demás se evita la oxidación y la mezcla de olores y sabores (en el caso de que sea un cuchillo de cocina). Las navajas de partes móviles necesitan periódicamente un poco de aceite para evitar oxidaciones y atascos de la maquinaria.
Se debe mantener afilado el cuchillo: un cuchillo poco afilado es peligroso ya que el esfuerzo extra para cortar un objeto puede causar un accidente y herir al operario. Es por esta razón por la que se aconseja llevar los cuchillos a un afilador profesional o disponer de una piedra de afilar capaz de poder poner al día el filo del cuchillo. Conviene para mantener el filo que los cuchillo se guarden en un "tocho" de madera con ranuras especiales en los que se insertan los cuchillos "boca-abajo" o en una banda magnética sobre la que se pueda colocar las hojas de los cuchillos a la vista....[cita requerida]

 Manejo y precauciones

Los cuchillos requieren de un manejo apropiado ya que resultan peligrosos para la integridad de las personas si no se manipulan con cuidado. Por esta razón se debe comprobar que:
  • Al ceder el cuchillo a otra persona no se debe ofrecer la hoja con la punta del cuchillo mirando hacia él, debe ofrecerse la empuñadura, para que pueda agarrar el cuchillo de forma natural sin accidente alguno.
  • Nunca se debe desplazar con el cuchillo desnudo en la mano y mucho menos con la punta del mismo hacia afuera, la punta debe estar mirando al suelo y la parte afilada para atrás. Lo ideal es emplear una funda porta cuchillos para el transporte de los mismos.
  • Se debe emplear el cuchillo correcto para cada ocasión, es decir un cuchillo de pan para cortar pan, el de carne debe ser empleado para cortar carne, etc.
  • El cuchillo no se debe emplear en otra operación que no sea la de cortar. Resulta extremadamente peligroso emplear un cuchillo como abrelatas o destornillador.
  • Durante la operación del cuchillo los cortes se deben hacer siempre hacia el exterior, hacia afuera del cortador, nunca hacia dentro.
  • Se debe emplear una tabla de cortar que estabilice adecuadamente el corte del cuchillo.
  • Existe una regla simple: Un cuchillo mal afilado es mucho más peligroso que uno bien afilado.[3] Con el cuchillo mal afilado se hacen sobre-esfuerzos al cortar y se corre el peligro de no controlar el corte, un cuchillo afilado hace el corte sin apenas esfuerzo y su corte es posible controlarlo.
  • Se deben reemplazar las empuñaduras que tengan holgura, un cuchillo con holgura en el mango es muy peligroso ya que no deja precisión en el corte y no es posible controlar su trayectoria.
  • Si se realiza la operación de corte con gran asiduidad, varias veces al día durante periodos de tiempo prolongado, debe elegirse un mango ergonómico para evitar el Síndrome del túnel carpiano.

 Rituales y supersticiones

El cuchillo juega un papel importante en algunas culturas por su uso en rituales y su aparición en algunas supersticiones. Como el cuchillo es una herramienta esencial para la supervivencia desde los comienzos de la historia humana,[1] puede encontrarse en algunas sociedades empleado junto a las cunas para proteger a los recién nacidos de seres malignos[4] [5] o colocado en las tumbas para que los muertos se defiendan en el otro mundo.[6] [7] [8] En forma similar los cuchillos juegan un papel importante en los ritos de iniciación en los que se emplean ciertos cuchillos generalmente elaborados con metales preciosos: oro, plata, etc. en los sacrificios ceremoniales de animales (véase Itzli).[9]
En Japón, los guerreros samurái, como parte del bushidō, podían desarrollar el rito del suicidio, o seppuku, con un tantō.[10] El athame, que es una daga ceremonial empleada en la religión Wicca.[11] [12

jueves, 10 de mayo de 2012

PISTOLA (VER ARMA Y SUS HISTORIA)


Heckler & Koch USP, pistola semiautomática de fabricación alemana.
Una pistola es un arma de fuego corta diseñada para ser apuntada y disparada con una sola mano,[1] aunque no tiene que ser necesariamente usada de ese modo, y que dispara balas a corto alcance.
También existe la pistola neumática, que utiliza gas o aire comprimido en vez del gas producido por la combustión de la pólvora; este rara vez se usa para efectuar ataques contra otras personas debido al escaso poder de parada por la relativa baja velocidad de salida con que son disparadas las municiones de bajo calibre, en cambio son mayormente usados para tiro deportivo y caza menor.

 Desarrollo de la pistola

 Antecedentes

Aunque las primeras pistolas se crearon en el siglo XVI por una persona llamada Salvador Vargas Ramirez como armas auxiliares de la caballería, en el siglo XV el término pistola se refería a los pequeños puñales y dagas que se llevaban escondidos entre la ropa. En la primera mitad del siglo XVI se refieren en lengua castellana las primeras pistolas como arcabuces pequeños. Ya en la segunda mitad de ese siglo se empleaba el término pistolete. Para primeros del XVII, el término pistola para referirse a las armas de fuego cortas empuñadas con una mano, ya estaba extendido.
La palabra proviene del francés pistol, y ésta del checo píšťala (flauta), por la forma de las armas antiguas de las guerras Husitas. Otra teoría se refiere a la ciudad italiana Pistoia, donde se manufacturaban las dagas.

Pistolas antiguas

Pistola española de 1733 con llave de chispa.
Hasta el siglo XIX, la pistola emplea básicamente los mismos mecanismos de disparo que los mosquetes y fusiles antiguos: mecanismo de rueda en el XVI/XVII, de chispa en el XVIII y primera parte del XIX y de percusión al aparecer este tipo de mecanismo a principios del XIX.
Todas estas pistolas requerían la recarga de su munición manualmente después de cada disparo. La munición se introducía por la boca del cañón (arma de avancarga) y consistía en pólvora, proyectil y taco de papel (que servía de tapón para mantener comprimidos los dos anteriores dentro del cañón y se presionaba con un adminículo denominado baqueta). Este método de recarga era muy lento y, generalmente, los combatientes desenfundaban sus sables o espadas después de disparar, ya que las circunstancias no permitían recargar nuevamente la pistola.

 Revólver

Revólver LeMat 1856, de 9 cartuchos; proviene de la Guerra de Secesión.
La primera evolución de la pistola capaz de disparar varias veces antes de recargar munición fue el revólver, también llamado «pistola rotativa». Se sabe de un modelo utilizado por el ejército británico en el siglo XIX, pero el revólver moderno lo patentó Samuel Colt en 1835. Este sistema aloja la munición en un barrilete («tambor») desmontable que gira con el recorrido de vuelta del gatillo, colocando de esta manera una nueva recámara («nicho») ante el percutor.
En la recámara del barrilete se introducía una porción de pólvora negra (generalmente DuPont), taco de papel, munición (plomo) y se retacaba con una palanca situada bajo el tubo cañón. Este procedimiento se realizaba con sumo cuidado para evitar que la presión inflamara la pólvora anticipadamente. Por la parte posterior de cada recámara del barrilete se colocaba un fulminante como «primer» detonante. En ocasiones se cubría todo con grasa para evitar que la chispa del primer disparo prendiera las seis recámaras, provocando el estallido del arma y heridas al tirador. Debido a lo complejo y lento de esta operación, no era de extrañar que los soldados de caballería llevaran consigo una dotación de barriletes precargados, los cuales eran desmontables.
La falta de especialización de la manufactura de las armas de la época y los bajos controles de calidad propiciaron una serie de accidentes en los que no era raro lesionarse seriamente las manos en el momento de cargar y accionar las pistolas.
Comúnmente, el revólver tiene seis recámaras, pero hay modelos que tienen entre cinco y nueve.
BAYONETA SIGLO XIX (VER ARMA Y SI HITORIA)

Bayoneta de la primera mitad del siglo XIX.
Bayoneta del fusil Mauser 98, utilizado por Alemania durante la Primera Guerra Mundial.
La bayoneta es un arma blanca muy afilada, que se acopla o cala al extremo del cañón del fusil para combatir cuerpo a cuerpo. La bayoneta más común desde el siglo XVII hasta el XIX era la llamada de cubo, consistente en un cilindro metálico hueco al que se adosaba una cuchilla triangular, que era especialmente utilizada en los mosquetes. En el siglo XX pasó a ser un cuchillo que se puede acoplar al arma para permitir su uso como bayoneta.
El uso de la bayoneta había sido discutido ya desde la segunda mitad del siglo XIX, por considerarse inútil al aumentar la potencia de fuego del fusil, e incluso peligrosa para el propio soldado que la utiliza. Si bien se siguió empleando en la Primera Guerra Mundial, su empleo en la Segunda se puede considerar anecdótico, aunque visto desde puntos de vista diferentes. En la Segunda Guerra, fue muy poco utilizada en Europa; por el contrario, en Oceanía, Estados Unidos y Japón lucharon a muerte con balas y bayonetas por el control de las valiosas islas del Pacífico. Sin embargo, si comparamos dos épocas distintas, mediados del siglo XIX y mediados del siglo XX, nos daremos cuenta de que la diferencia en el uso de la bayoneta es abrumadora, pues mientras en una batalla de la primera época, al menos la mitad de los hombres que fallecían era por arma blanca, por lucha cuerpo a cuerpo, en la segunda época, ni el 5% de los fallecidos eran por bayoneta. Actualmente la técnica de la esgrima de combate con bayoneta aún se aprende en numerosos cuerpos militares, siendo una excelente preparación psicólogica para el combate aún con muy pocas posibilidades de llegar a emplearse (como la lucha con cuchillo de combate), siendo muy empleada igualmente para uso ceremonial y de desfile.
Etimológicamente, la palabra proviene de Bayona (Francia), donde fue inventada.[cita requerida]
ARMA Y SUS HISTORIA ES MUY AMPLIA  EN TODAS SUS RAMAS


Armas de la Edad del Bronce.
Un arma es una herramienta de agresión útil para la caza y la autodefensa, cuando se usa contra animales, y puede ser utilizada contra seres humanos en tareas de ataque, defensa y destrucción de fuerzas o instalaciones enemigas, o simplemente como una efectiva amenaza. Un arma es por tanto un dispositivo que amplía la dirección y la magnitud de una fuerza.[1] Según otra interpretación, podrían definirse como los dispositivos más sencillos que utilizan ventajas mecánicas para multiplicar una fuerza.[2] En ataque, las armas pueden ser utilizadas como un instrumento de coacción, por contacto directo o mediante uso de proyectiles. Estas herramientas, por tanto, van desde algo tan sencillo como un palo afilado a un complejo aglomerado de tecnologías, como un misil balístico intercontinental. En sentido metafórico, cualquier cosa capaz de causar un daño puede ser entendido como arma, y en este sentido se interpreta el desarrollo de la guerra psicológica durante las guerras del siglo XX. [cita requerida] Más recientemente, se han diseñado armas no letales, diseñadas para ser utilizadas por grupos paramilitares, fuerzas de seguridad o incluso tropas en combate, y cuyo objetivo es provocar daños suficientes para neutralizar a un adversario sin causarle la muerte y minimizando su impacto sobre el medio ambiente.[3] En la práctica, se entiende que cualquier elemento capaz de dañar podría ser considerado un arma, (aun cuando si ésta no fuera su principal función), dependiendo de las circunstancias y fines con que se las utilice. Criterio similar es utilizado en la Ciencia del Derecho, donde el puño, pese a no ser su función inmediata la de dañar, puede llegar a ser considerado un arma.[cita requerida] Sin embargo, según el Derecho penal vigente en muchos países, un objeto no puede ser considerado como arma si no fue creado con las funciones específicas de ataque o defensa. Por ejemplo, la legislación española establece que:
En este sentido, para que un objeto pueda ser reputado jurídicamente como "arma", al momento de su fabricación debe haber tenido como finalidad primordial la de ser utilizado como "arma", ya sea de ataque o defensa.[4]

 Concepto teórico

La función básica del arma no ha cambiado desde la antigüedad. Las armas hacen una o más cosas de entre las siguientes:
  1. Concentrar presión: el borde afilado de una piedra rota o un palo puntiagudo aplicarán más fuerza por unidad de área y hará mucho más daño que el lado sin filo o punta. La dureza del material determina la capacidad de aplicar o resistir la presión.
  2. Energía acumulada: un objeto acumula energía cinética mientras la persona lo acelera y libera esta energía, en un lapso de tiempo más corto, sobre el blanco; de esta manera amplifica la potencia del objeto y el poder de la persona.
  3. Fuerza proyectada: una piedra lanzada o un palo largo permiten dañar a un adversario desde cierta distancia. El daño se deriva de la energía cinética acumulada en el trayecto, dispersada en el momento del impacto.[5]
  4. Por otra parte, las armas modernas pueden combinar varios de estos factores para causar mayor destrucción (Véase la lista de armas según tipo al final del artículo).
Las armas pueden ser ofensivas -adecuadas para que la transformación de energía recaiga sobre un objetivo-, o defensivas, dirigidas a neutralizar, evitar o al menos absorber parte de la energía que un enemigo pueda concentrar sobre nosotros. Más adelante se analizan con mayor detalle según criterios más específicos.

 Armas prehistóricas

Un conjunto de artefactos neolíticos, compuesto por brazaletes, hachas, formones, y herramientas para pulir.
La observación de otras especies de mamíferos superiores, como los chimpancés, ofrece la posibilidad de observar el uso rudimentario de herramientas, y las armas no escapan a esta definición.[6] Craig Stanford, experto en primates y profesor de antropología en la Universidad del Sur de California ha sugerido que el descubrimiento de "lanzas" rudimentarias -esto es, palos más o menos afilados- por parte de los grandes simios se puede evidenciar, por analogía, el descubrimiento de las primeras armas utilizadas por la humanidad, hace alrededor de cinco millones de años.[7] De un modo natural, por tanto, los palos y las estacas afiladas han compuesto el primer arsenal de la humanidad, y es más que probable que se utilizasen también como proyectiles, junto a piedras pequeñas. Estas herramientas pudieron haber sido muy útiles para el ser humano cuando su propia evolución biológica le hacía más lento, más torpe, más pequeño o más débil que otras criaturas con las que competía por los recursos. Efectivamente, en la competencia contra animales provistos de cuernos, garras, colmillos afilados o una piel impenetrable, las armas deben considerarse como una herramienta muy beneficiosa para la supervivencia de la especie humana, quien por otra parte pronto recurrió a esas defensas naturales para perfeccionar su propio armamento. De cualquier modo, las hachas de piedra son las primeras armas humanas desarrolladas específicamente para causar un daño mediante un contacto directo, utilizadas como un amplificador sencillo de energía. Los primeros proyectiles de los que se tiene una datación fiable son ocho lanzas de madera, llamadas Schöninger Speere, que se estima fueron construidas hace 400.000 años.[8] Hace aproximadamente unos 250.000 años se empezó a utilizar el fuego para endurecer las puntas, y las primeras piedras talladas manualmente como punta de lanza se han datado alrededor del 80.000 a. C. Veinte milenios más tarde, el arco y las flechas supusieron una revolución en la tecnología armamentística, al multiplicar la fuerza ejercida reduciendo además el esfuerzo muscular del usuario.[9] La primera jabalina conservada debió utilizarse hacia el 42.000 a. C. Durante la etapa Paleolítico, se empezaron a utilizar dardos, más precisos que las flechas, y el átlatl -un arma utilizada como propulsor de lanzas- más antiguo hallado ronda los 27.000 años.

Armas de la antigüedad

Una ballesta de cuatro ruedas, tirada por catafractas acorazadas (circa 400 d.C).
Las armas de la antigüedad ofrecían numerosas ventajas sobre sus precedentes prehistóricos, con mejoras significativas en cuanto a sus materiales y técnicas de uso, así como por su mayor durabilidad. El aprendizaje de la fusión de los metales convirtió a los herreros en figuras muy importantes en todas las comunidades humanas, y parte de sus atributos mágicos se debían a la revolución tecnológica que representaban las espadas de hierro, los escudos y la armadura personal. De este refinamiento técnico se siguió un mayor refinamiento táctico, de modo que empezaron a diseñarse armas para fines específicos, como la alabarda o el casco. La difusión de la rueda y la equitación, paralelas al desarrollo metalúrgico, forjaron la primera unidad militar compuesta, el carro de guerra, cuya invención se fecha alrededor del siglo XX a. C. y cuyo uso tuvo su clímax en torno al siglo XIII a. C. a.C. (véase la Batalla de Qadesh). La formación de unidades montadas en esta época supuso la creación de un paradigma militar, la caballería, que perviviría hasta bien entrado el siglo XX.

 Armas de la Edad Media

Un caballero con armadura; ilustración de un libro alemán, publicado en 1483.
El fin de la antigüedad en Europa, definido por el Gran Cisma y la difusión de la sociedad feudal, vino aparejado a una nueva revolución en los armamentos: Por un lado, mediante la edificación de grandes edificaciones defensivas, y por otro, con el perfeccionamiento de armas de asedio. La caballería adquiere un valor de estatus social. La nobleza se identifica con la fuerza militar -el Caballero feudal-, y ocupa junto a la monarquía y el clero la posición dominante en la estricta jerarquía feudal. Este modelo sociocultural, que pervivió durante siglos, va a cambiar hasta propiciar el llamado Renacimiento, definido también por la aparición de la pólvora, que planteó un paradigma completamente nuevo en la estrategia militar.

 Armas de la Edad Moderna

La pólvora, fue introducida en Europa desde oriente cerca del año 1200, marcó el inicio de una nueva revolución bélica. Durante el Renacimiento se van perfeccionando armas como la bombarda, la culebrina o la espingarda. La guerra adquiere un carácter completamente nuevo, surgiendo en consecuencia nuevos tipos de barcos, como el galeón o el bergantín. El progresivo refinamiento de esas armas de asedio redundaron en la aparición de armas de fuego de uso personal, un elemento clave, para los conquistadores españoles hacia la era de los descubrimientos. Esta tecnología afectó decisivamente la historia del mundo a nivel intercontinental.
Los carniceros desolaron las islas. Guanahani fue la primera en esta historia de martirios. Los hijos de la arcilla vieron rota su sonrisa, golpeada su frágil estatura de venados, y aun en la muerte no entendían. Fueron amarrados y heridos, fueron quemados y abrasados, fueron mordidos y enterrados. Y cuando el tiempo dio su vuelta de vals bailando en las palmeras, el salón verde estaba vacío.
Sólo quedaban huesos rígidamente colocados en forma de cruz, para mayor gloria de Dios y de los hombres.
Canto III. Los Conquistadores - Vienen por las islas (1493), por Pablo Neruda
Los desastres de la guerra, nº 33: «¿Qué hay que hacer más?». Francisco de Goya refleja en su obra gráfica la brutalidad y barbarie a que se llegó en la Guerra de la Independencia Española.
Las armas de fuego suponían un salto cualitativo, puesto que la energía era almacenada en un material explosivo, denominado propelente, como la pólvora, en lugar de depender de un peso o un movimiento provocado por el usuario. Esa energía se libera a mayor velocidad, y el dispositivo puede ser reutilizado sin fatiga del material ni del portador, en un lapso de tiempo relativamente breve. Las armas de fuego se convirtieron en un factor imprescindible para la formación de los grandes imperios del siglo XVII,[10] y fueron objeto de numerosos estudios destinados a mejorar tanto su alcance como su potencia, precisión o velocidad de recarga. Desde la Guerra de Independencia de los Estados Unidos hasta los principios del siglo XX, las armas de combate cuerpo a cuerpo fueron finalmente desechadas del campo de combate, debido al poco rango de las mismas y su difícil uso dentro de dicho rango. A veces mencionada como la era del rifle, este período se caracterizó por el desarrollo de armas de fuego para la infantería y de cañones para el soporte de las tropas, así como el inicio de la automatización de las armas. En América del Norte, la población india se vio desplazada de sus asentamientos ancestrales tras haber sido convencidos, primero por las armas y después por la diplomacia, de la conveniencia de trasladarse a una reserva india.[11] Más adelante, durante la Guerra Civil, nace el primer acorazado y la primera ametralladora en los Estados Unidos. Por otra parte, el uso de la máquina de vapor sustituyó a la navegación a vela que había sido, desde la antigüedad, la fuerza motriz por excelencia de cualquier embarcación. A grandes líneas, este contexto es el dominante -con notables variaciones según país- en la mayoría de ejércitos modernos del siglo XIX.

 Armas del siglo XX

La ametralladora Vickers (foto), derivada de la Maxim, permaneció durante 79 años en servicio en el ejército británico.
El ritmo de las mejoras en tecnología bélica se multiplicó durante los grandes conflictos bélicos del siglo XX. Durante la Primera Guerra Mundial va a producirse el fin de la era de las armas de filo, y la consagración de la infantería y la artillería como armas esenciales. Nuevos tipos de arma, como el cañón howitzer, eran capaces de destruir cualquier tipo de construcción. El avión, con una década de vida, también pasó a formar parte de los ejércitos modernos, y fue protagonista de muchos campos de batalla, junto a las recién diseñadas unidades blindadas que reemplazaron a la caballería como unidad autopropulsada. En el mar, aparecen submarinos. Como característica del conflicto entre sociedades industrializadas, la escalada de armamento -que consiste en reproducir y contrarrestar cualquier avanzada del enemigo- llevó a la industrialización de la máquina de guerra, provocando una cantidad de bajas antes impensables.
Un Avro Lancaster bajo fuego enemigo durante un ataque nocturno a Hamburgo, 30, 31 de enero de 1943.
La Segunda Guerra Mundial extrajo de la experiencia de la guerra de trincheras su aprendizaje: a las nuevas armas corresponden nuevas tácticas bélicas, como la blitzkrieg, que causarán la eventual derrota de potencias militares como Francia, aferradas a una concepción de la guerra trasnochada. Durante los 6 años de guerra siguientes se va a producir una vertiginosa competición tecnológica, que no sólo afectará a las tres armas del ejército sino que tendrá como objetivo a la población civil: De un lado, mediante propaganda -y la correspondiente contrapropaganda del enemigo-; de otro, organizando bombardeos masivos sobre grandes concentraciones urbanas, destinados no tanto a causar un daño al ejército enemigo como a paralizar por saturación las vías de transporte.[12] Las altas temperaturas alcanzadas, y el desplazamiento de masas de aire desplazado en consecuencia, provocaba las llamadas "tormentas de fuego",[13] que borraron ciudades enteras del mapa en cuestión de pocos días.[14] El avión se diversifica en tareas de cazas y bombarderos, y se equipa de nuevas tecnologías (Hispano-Suiza HS.404, napalm, radar y propulsión jet) que multiplican su valor como arma bélica. La Marina de guerra de todos los países incluye submarinos, y hacia 1945 los alemanes desarrollan submarinos nucleares. El conflicto concluye con el uso de las armas más poderosas jamás utilizadas en una guerra: Fat Man y Little Boy.[15
CASCO DEL SIGLO XX DE GUERRA (HISTORIA MILITAR ES MUY AMPLIA)



La Historia Militar es una disciplina de las humanidades enfocada al registro de los conflictos armados de la historia de la humanidad y su impacto en las sociedades, sus culturas, economías y cambios en las relaciones internacionales. No se limita al estudio de batallas y guerras, sino que se interesa también por la evolución de los materiales, del armamento, la táctica y la estrategia.
Se compone de todos aquellos eventos de la historia humana que pueden ser considerados como pertenecientes a la categoría de conflictos sociales generalizados. Esto puede ir desde las peleas entre dos tribus, hasta guerras entre dos fuerzas armadas organizadas, incluyendo en su máxima escala las guerras mundiales que afectan a la mayoría de la población humana. Los historiadores se encargan de narrar estos acontecimientos, mediante escritos o de otras formas.
La actividad militar ha sido un proceso constante durante miles de años, y las tácticas, estrategias y metas de las operaciones militares se han mantenido inmutables en lo básico a lo largo de los milenios. Por ejemplo, una notable maniobra militar aún estudiada hoy día es la doble pinza envolvente, usada por Aníbal Barca en la Batalla de Cannas el año 216 a. C. – hace por tanto unos 2.200 años. Esa misma maniobra ya fue descrita por el teórico militar chino Sun Tzu, que escribió aproximadamente al mismo tiempo que la fundación de Roma, aproximadamente hace 2.750 años, y 500 años antes de la batalla de Cannas.
Mediante el estudio de la historia relacionada con su profesión, los militares pretenden no repetir los mismos errores del pasado, y así mejorar su actuación al insuflar en sus comandantes la capacidad de percibir paralelismos históricos durante una batalla, y así poder maximizar las lecciones aprendidas de la misma. Las principales áreas de la historia militar incluyen la historia de las guerras, batallas y combates, la historia del arte militar y la historia de cada servicio militar específico.
Hay varias formas de categorizar la guerra. Una de ellas es la distinción entre guerra convencional y no convencional, donde convencional se refiere a fuerzas armadas bien identificadas luchando entre sí de forma relativamente abierta y directa, sin armas de destrucción masiva. La guerra no convencional se refiere a otros tipos de guerra, que incluyen las incursiones, la guerra de guerrillas, la insurgencia, y el terrorismo. Alternativamente puede incluir la guerra nuclear, la guerra química o la guerra biológica.
Todas estas categorías usualmente se integran dentro de otras dos de mayor orden: guerra de alta o baja intensidad. Se llama guerra de alta intensidad a aquella entre dos superpotencias o grandes naciones luchando por intereses políticos y/o económicos. La guerra de baja intensidad se refiere a la insurgencia respecto a un ejército dominante, la guerra de guerrillas, y tipos especiales de tropas que luchan contra una revolución.


 Periodos

Un método de tratar un tema tan extenso como es la historia militar es dividirlo mediante períodos. Aunque útil, tiende a ser impreciso, y las diferencias en ubicación geográfica implican una falta de uniformidad. Por ejemplo, lo que puede describirse como Guerra en la edad antigua es una forma de conflicto que aún se practica en algunas partes del mundo. Otras eras, que son bien diferenciadas en la historia europea, pueden tener poca relevancia en Asia oriental. La parcialidad cultural es un riesgo a tener presente.

 Guerra en la prehistoria

La primera aparición de guerras en la prehistoria es un tema en disputa por parte de antropólogos e historiadores. En las primeras sociedades, como en las de cazadores-recolectores, no habían roles sociales o división del trabajo (con la excepción de diferencias de sexo y edad), por lo que cualquier persona capaz contribuía en cualquier incursión o en la defensa del territorio.
La introducción de la agricultura produjo grandes diferencias entre las viejas sociedades nómadas, basadas en la caza, y las nuevas sociedades sedentarias, basadas en la agricultura. Probablemente, sobre todo durante las épocas de hambruna, los nómadas empezaron a atacar los pueblos agrícolas, haciendo que estos organizaran grupos de personas especializadas en la defensa. En las sociedades agricultoras avanzadas la diferenciación de roles era posible, por lo que la figura del soldado profesional no tardó en aparecer.

[editar] Guerra en la antigüedad

El primer resto arqueológico que se tiene de una batalla prehistórica es de hace 12.000-14.000 años, en el Nilo sudanés, en un área conocida como cementerio 117. Un largo número de cuerpos, muchos con puntas de flecha incrustadas en sus esqueletos indica que podrían ser las bajas de una batalla. Mucho de lo que conocemos de la historia antigua es la de sus militares: sus conquistas, sus movimientos, y sus innovaciones tecnológicas. Hay muchas razones por lo que esto sea así. Reinos e imperios, las unidades centrales de control del mundo antiguo, las cuales solo podrían haberse mantenido con la fuerza militar. Debido a la limitada habilidad agricultora, solo habían unas pocas áreas que pudiesen soportar grandes comunidades humanas, por lo que luchar por éstas era común. Las Armas y armaduras, diseñadas para ser robustas, tendían a durar más que otros artefactos, y por ello la gran mayoría de artefactos recuperados son de este tipo. Las armas y armaduras también fueron producidas a gran escala por lo que son más propensas a encontrarse en excavaciones arqueológicas. Sin embargo, las partes más perecederas como la madera de las lanzas, no suelen dejar restos. Estos objetos eran considerados signos de posteridad o virtud, y por ello se encuentran en tumbas y monumentos de nobles guerreros. Y la escritura, cuando esta fue inventada, fue usada por los reyes para escribir sus conquistas militares y victorias.
Los escritos de la gente común, también tendían a referirse a los éxitos y fracasos militares. Cuanto mayor fuese la batalla y la conquista, más posible era la escritura de un poema épico para recordarla, como los poemas de Homero referentes a la Guerra de Troya, o canciones u obras de arte. Con el crecimiento de las naciones e imperios, también aumentaron las necesidades de orden y eficiencia y por ello una mayor variedad de escritos, sobre todo logísticos, aparecieron.

[editar] Guerra medieval

Con la llegada de los estribos a los ejércitos de la Alta Edad Media, las fuerzas militares quedaron irreversiblemente cambiadas, permitiendo la entrada en los campos de batalla de la caballería pesada. Dicho invento, junto a los avances tecnológicos, culturales y sociales de la época, cambiaron el carácter de la guerra antigua, modificando sus tácticas y el rol de la caballería y de la artillería. La forma de guerra resultante existió también en otras partes del mundo: en China, alrededor del siglo V, los ejércitos cambiaron de una base de infantería a estar centrados en las fuerzas de caballería, copiando así la organización de los nómadas de las estepas. En Oriente Medio y el Norte de África se usaba una tecnología igual, o a veces superior, que la europea. En Japón, la guerra medieval se extendió hasta el siglo XIX. En el resto de África, junto al Sahel y el Sudán, estados como el Reino de Sennar y el Imperio Fulani emplearon tácticas medievales cuando estas ya no eran efectivas en Europa.
En el periodo medieval, el feudalismo estaba plenamente arraigado en la sociedad, por lo que existían muchos señores en Europa. Dichos señores feudales poseían castillos para defender su territorio.
El islam comenzó a expandirse, y bajo los Omeyas llegaron hasta España por el oeste y al Río Indo por el este. Los abasíes sucedieron a los omeyas, siendo derrotados por los selyúcidas y los mongoles. En la Batalla de Tours, los francos bajo el mando de Carlos Martel detuvieron la invasión musulmana.
En China, algunas dinastías como la Sui tomaron el poder, pero los mongoles, comandados por Gengis Kan y Kublai Kan invadieron y derrotaron a los chinos. El Imperio mongol se expandió rápidamente, pero tras la muerte de Kublai Kan se disolvió también rápidamente.